En la Garrotxa, un circuito fácil entre hayedos y coladas basálticas ofrece sombra generosa y silencio templado. Recorre pasarelas de hojas crujientes, identifica volcanes cercanos y respira hondo. Ideal en otoño o primavera. Termina con chocolate a la taza en Olot y un mapa garabateado.
El primer tramo del Río Borosa, hasta la Cerrada de Elías, regala pasarelas junto a pozas verdes y paredes calizas. Ida y vuelta tranquila en dos horas largas si te detienes a fotografiar. Evita horas de calor, lleva gorra y guarda un chapuzón para los tobillos.
El camino empedrado entre Deià y Sóller atraviesa olivares antiguos con vistas al Mediterráneo. Camina un tramo de ida y regresa en bus local para acortar. Escucha campanas, huele romero, compra naranjas al terminar y brinda con granizado de limón en la plaza.
All Rights Reserved.